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Hoja parroquial: Adviento - Navidad 2018

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Posadas - Novena al Niño Dios (16-24 Diciembre)

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III Domingo de Adviento (C) (16 diciembre 2018)

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juan bautista 3

(Lc 3: 10-18)

“Las muchedumbres le preguntaban: -Entonces, ¿qué debemos hacer? Él les contestaba: -El que tiene dos túnicas, que le dé al que no tiene; y el que tiene alimentos, que haga lo mismo. Llegaron también unos publicanos para bautizarse y le dijeron: -Maestro, ¿qué debemos hacer? Y él les contestó: -No exijáis más de lo que se os ha señalado. Asimismo le preguntaban los soldados: -Y nosotros, ¿qué tenemos que hacer? Y les dijo: -No hagáis extorsión a nadie, ni denunciéis con falsedad, y contentaos con vuestras pagas. Como el pueblo estaba expectante y todos se preguntaban en su interior si acaso Juan no sería el Cristo, Juan salió al paso diciéndoles a todos: -Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más poderoso que yo, a quien no soy digno de desatarle la correa de las sandalias: él os bautizará en el Espíritu Santo y en fuego. Él tiene el bieldo en su mano, para limpiar su era y recoger el trigo en su granero, y quemará la paja con un fuego que no se apaga. Con estas y otras muchas exhortaciones anunciaba al pueblo la buena nueva”.

Las muchedumbres que se acercaban a Juan para bautizarse le preguntaban lo que tenían que hacer para prepararse a la llegada del Mesías, y él les contestaba:

-          “El que tiene dos túnicas, que le dé al que no tiene; y el que tiene alimentos, que haga lo mismo”.

Es decir, hacer obras de caridad con el necesitado.

Luego llegaron unos publicanos que le preguntaron lo mismo, y él les respondió:

-          “No exijáis más de lo que se os ha señalado”.

Es decir, ser justos y respetad a los demás.

Luego llegaron unos soldados que le preguntaron a Juan y él les respondió:

-          “No hagáis extorsión a nadie, ni denunciéis con falsedad, y contentaos con vuestras pagas”.

Es decir, contentaos con vuestra paga, no os aprovechéis del poder que tenéis en beneficio propio, sed justos.

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Cuentos con moraleja: "¿Dónde está Dios cuando más lo necesitamos?"

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dondestadios

Susana, cuando vio salir del quirófano al cirujano que acababa de operar a su hijo le preguntó:

-¿Cómo está mi pequeño?

-Lo siento, hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance.

Susana dijo consternada:

-¿Por qué a los niños les da cáncer? ¿Es que acaso Dios ya no se preocupa por ellos? Dios, ¿dónde estabas cuando mi hijo te necesitaba?

El cirujano le dijo:

-Una de las enfermeras saldrá para dejarle pasar unos minutos con los restos de su hijo antes de que sean llevados a la universidad.

Susana pidió a la enfermera que la acompañara mientras se despedía de su hijo. Recorrió por última vez con su mano el cabello rojizo, mientras que unas lágrimas de dolor salían de sus ojos. La enfermera le preguntó si quería conservar uno de los rizos, Susana asintió. La enfermera corto el rizo, lo colocó en una bolsita de plástico y se la dio a Susana.

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Los frutos de la Sagrada Comunión

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sagradacomunionFrutos de la Comunión en el alma

Según el R. P. Antonio Royo Marín, los principales efectos de la Sagrada Comunión bien recibida son los siguientes:

1) La Eucaristía nos une íntimamente con Cristo y, en cierto sentido, nos transforma en Él. Es el primer efecto y más inmediato puesto que en el recibimos real y verdaderamente el Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad del mismo Cristo. “Yo soy el pan de vida… Yo soy el pan que bajó del cielo… Si uno come de este pan vivirá para siempre y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo. En verdad, en verdad, os digo, si no coméis la carne del Hijo del Hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna y Yo le resucitaré el último día. Porque mi carne mía es verdadera comida y mi sangre es verdaderamente bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre, en Mí permanece y Yo en él. El que come de este pan vivirá eternamente” (Juan, 6, 35-58).

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