templo

Foto 360 grados (click para ver)

sanantoniomc

XVI Domingo del T.O (A) (23 julio 2017)

Ratio: 0 / 5

Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

buenasemilla-cizana

Parábola de la buena semilla y la cizaña
(Mt 13: 24-43)

Con gran sencillez y profundidad, como era habitual en el Señor, Jesús nos expone este domingo una serie de verdades que el mundo de hoy día tiende a desconocer, olvidar o rechazar.

  • El mundo fue creado por Dios. Todo lo que Dios creó era bueno (Gen 1:25). Dios no ha creado el mal; fue el maligno quien lo sembró en el mundo y en el corazón del hombre.
  • El maligno vino, cuando el hombre estaba descuidado, y sembró la cizaña.
  • En esta vida, la buena semilla (plantada por Dios) y la cizaña cohabitan. No se puede acabar con la cizaña; por lo que hay que aprender a no ser afectado por la misma. La cizaña puede ahogarnos y acabar con nosotros; pero el hombre, ayudado por Dios, puede protegerse, crecer y dar fruto. Es imposible para el hombre vivir en un ambiente totalmente puro y bueno; lo que tiene que hacer es no contaminarse con la cizaña. Por otro lado, la cizaña es útil para el hombre; pues le afirma en su fe, le ayuda a compartir la cruz de Cristo y en una palabra, le hace decidirse entre el bien y el mal.
  • Al final de los tiempos Dios mandará a sus ángeles para quemar la cizaña y recoger el fruto dado por la buena semilla. Llegará un tiempo, cuando Dios venga a juzgar al hombre, examinará su corazón; y les dará premio o castigo que serán eternos.
  • La cizaña arderá en el fuego eterno, mientras que la buena semilla brillará como el sol en el reino de su Padre.El Señor nos habla claramente de la existencia del cielo y del infierno. El hombre de hoy día tiende a olvidar estas enseñanzas o a no creer en ellas; pero el hecho de no creer en ellas no quiere decir que no existan.

diabloResumiendo las enseñanzas de Cristo en esta parábola podríamos concluir:

  • Todo lo que Dios ha creado es bueno.
  • El mal no fue hecho por Dios, sino por el maligno.
  • Hemos de protegernos para que la cizaña no nos ahogue y acabe con nosotros.
  • Si Dios permite el mal es porque puede sacar bien para nosotros.
  • Al final de nuestros días seremos juzgados para recibir premio o castigo eternos.

A pesar de la claridad de estas enseñanzas, ¡cuántas personas hoy día las rechazan o simplemente las olvidan! Eso no obsta para que al final de los tiempos se cumplan. “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”(Mt 24:35)

Imprimir Correo electrónico